Hinchas del fútbol hay por todas partes. Pero del club Deportivo Merlo y en la ciudad de Puerto Madryn, contados con los dedos de una mano. Uno de ellos es Hernán Zattoni, que convive con un karma difícil de igualar. Por la similitud de ambas casacas, se vio reflejado desde el primer día de existencia en nuestra ciudad, con los colores de Guillermo Brown. Jamás entró en su imaginación, que Cecilia, su esposa y sus tres hijos Ariel (12 años, goleador de la categoría ‘99); Matías (arquero, 15) y Miguel (21) se harían fanáticos de “la contra”.

Confirma que “tampoco imaginé jamás, que alguna vez y en algún lugar del mundo se enfrentarían ambas instituciones. Deportivo Merlo ya me ha regalado el hecho de subir y bajar de categoría, pero nunca pensé que Brown alcanzaría semejante lugar de competencia. Es un club muy humilde, que siempre tuvo como rival a Argentino de Merlo, pero como han jugado en diferentes categorías, no hay tanta rivalidad. La ciudad palpita fútbol en forma permanente más allá que ahora se pasan por momentos de violencia. Ahora es casi increíble que esto suceda y siento una gran alegría, saber que se encontrarán ambos clubes”.

Da la Banda por siempre

Seguro que la historia de Zattoni la vivieron todos aquellos que vienen a hacer sus vidas a Puerto Madryn. Asociar los colores de su club, con los que se asemejan a las instituciones madrynenses. Por eso destaca que “me invitaron a compartir una cancha, y coincidió que jugaban Brown y Deportivo Madryn. Fui a la cancha con el ‘Galenso’ Roqueblave, otro apasionado e histórico del club. Fue suficiente para determinar qué colores acompañaría en esta ciudad. También por un hecho accidental, la invitaron a Cecilia, mi señora, a ver un partido de básquet. Ella era antifútbol en todo sentido y una vez ‘La Titi’ (recordada y querida mujer del “Negro” Boubee) la invitó a ver básquet. Ella la contagió del amor por esos colores, agravados de cierta manera que mis hijos salieron ‘futbolistas’ y eligieron a la institución de la Avenida Roca. Como verás, ahora en mi casa se respira sanamente el deporte las 24 horas del día, porque a la hora de estar todos juntos, no hay banderías que nos separen”.

El color lo pone Madryn

Hernán es “sabio” dentro de su familia al admitir, que “el color en las tribunas es propiedad de Deportivo Madryn. Como fanático de Boca Juniors, me veo reflejado con su fiesta. Los ‘de Brown’ somos distintos, nos comportamos bien, miramos fútbol y disfrutamos los logros. Debo reconocer que tuve miedo al desenlace final de esta campaña con lo que vivimos en el 2007. Aquella vez se escapó por poco y de manera poco deportiva. La sufrí muchísimo”.

Vendrá la familia

La promesa de viaje existe. “Nuestros parientes, prometen viajar para presenciar el partido. Si bien la situación económica no es floreciente, uno sueña con tener un motivo lindo como es el fútbol para reencontrarnos. En casa todos tenemos un deseo, por haber elegido a este lugar del mundo, que a Guillermo Brown le vaya muy bien, que pueda seguir los pasos de Deportivo Merlo que es una institución humilde, que ha hecho siempre las cosas a conciencia. Sabemos que tiene uno de los presupuestos más bajos de la categoría, una política que siempre la llevó a cabo en cualquiera de las categorías. Quienes se ponen la camiseta del ‘charro’ se enamoran rápidamente. Ha conocido todas las categorías metropolitanas y nunca se ha hipotecado a la institución. Y esto es lo que deseamos de corazón que suceda para el equipo de ahora ‘nuestra’ ciudad. Esto tiene que durar para siempre, nada de marearse con éxitos extraños”. (volver)